NOVEDADES
NOVEDADES

AEBALL, subsede del 6º Congreso de Mujeres del Baix Llobregat, apuesta por la igualdad en la empresa


AEBALL ha organizado la jornada La igualdad en el mundo de la Empresa, celebrada el pasado 13 de julio, como subsede del 6º Congreso de Mujeres del Baix Llobregat, enmarcada en el Ciclo de Jornadas de Igualdad en la empresa sobre diálogo social, teletrabajo, negociación colectiva y legislación laboral, que cuenta con la subvención del Departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias de la Generalitat de Cataluña, de la mano de Fomento del Trabajo.

Victoria Castellanos, Consejera del área de Mujeres, Gente mayor y LGBTI del Consejo Comarcal del Baix Llobregat dio la bienvenida a todos los participantes que asistieron a la sesión, que contó con la presencia de Lourdes Borrell, Consejera de Desarrollo Económico y Estratégico del Consejo Comarcal del Baix Llobregat.

La jornada se ha celebrado en formato presencial con la experta Paula Mattio quien ha afirmado que la sociedad se enfrenta a siete retos de acción para la igualdad en el mundo laboral: la segregación vocacional, la penalización de la maternidad, la segregación horizontal, la precariedad laboral, la segregación vertical, la brecha salarial y la doble jornada laboral.

Respecto a la segregación vocacional, Paula ha expuesto que mujeres y hombres se polarizan según diferentes ramas de actividad. La presencia de chicas en carreras STEM (acrónimo de Science, Technology, Engineering, and Math) es todavía muy reducida. "En el curso 2016-2017, en titulaciones como Educación y Logopedia había un 90% de mujeres y solo un 15% en Ingeniería", ha compartido Mattio. Esto contrasta con el perfil de la mujer emprendedora teniendo en cuenta que 9 de cada 10 startups no superan los tres primeros años de vida. "Las startups fundadas por mujeres van un 63% mejor que las fundadas por hombres", ha indicado Mattio.

La brecha de género en la ocupación se eleva a 19,3 puntos con la maternidad, se ha informado en la jornada. El 16,9% de las mujeres están inactivas a consecuencia de responsabilidades personales o familiares. Por eso se da una penalización de la maternidad, según ha confirmado Mattio. "Existe una falta de medidas de conciliación que permitan a la mujer la promoción y la permanencia en el mercado de trabajo cuando tiene hijos", ha puntualizado.

También se ha hablado de segregación horizontal por la división sexual del trabajo. Sucede cuando la mujer no puede acceder a los lugares tradicionalmente masculinos. En este sentido, las mujeres están sobre representadas en sectores y ocupaciones de baja remuneración y calificación. El 90% de la ocupación femenina está concentrada en el sector servicios (comercio, hostelería, limpieza o empleadas domésticas). "Es un hecho que las mujeres están más presentes en sectores y ocupaciones peor remuneradas", ha indicado Mattio.

Todo esto está relacionado con la precariedad laboral, ha puntualizado Paula, puesto que las mujeres ocupan dos de cada tres ocupaciones a tiempo parcial y superan a los hombres en la tasa de temporalidad (28% vs. 26%). En muchas ocasiones, las mujeres reducen su jornada para hacer frente al trabajo no remunerado y cuidar de su familia, especialmente a raíz de su maternidad. Los trabajos a tiempo parcial están peor remunerados que los trabajos a tiempo completo. Además, por las mismas horas trabajadas, las mujeres cobran menos dinero que los hombres, al estar estos trabajos peor retribuidos, ha matizado Mattio.

Asimismo, en la jornada se ha hablado de la segregación vertical ("techo de vidrio"), que hace que las mujeres, a pesar de tener mayor formación que los hombres, se mantengan en lugares intermedios porque existe mayor concentración de hombres en lugares de responsabilidad y toma de decisiones. Por lo tanto, las mujeres tienen menos acceso a posiciones sénior. "En 2017 tan solo el 22,8% de los miembros de los Consejos de Administración del IBEX eran mujeres", ha informado Paula. "El techo de vidrio es una barrera invisible, muy difícil de sobrepasar, que dificulta que las mujeres, a pesar de tener la misma calificación y méritos que sus compañeros, accedan a los altos lugares de poder de las organizaciones, la política y las empresas", ha indicado la ponente.

En la sesión, también se ha hecho alusión a la brecha salarial de género, que se define como la diferencia entre el salario mediano percibido por hombres y mujeres al ejercer su actividad laboral. Según datos proporcionados por Mattio, la brecha salarial en España se sitúa en un 14,2%, mientras que la media europea es de 16,25%. Se estima que la diferencia entre los complementos salariales percibidos por hombres y mujeres es del 60% a favor del hombre.

El último estudio del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre la brecha salarial en España es del año 2017. Este informe indica que la diferencia salarial entre hombres y mujeres en jornadas a tiempo completo es del 8%, mientras que en las ocupaciones a tiempo parcial asciende al 20,8%. En referencia a las comunidades más afectadas por la desigualdad salarial, los datos señalan que Galicia, la Comunidad de Madrid, La Rioja y Ceuta son las comunidades autónomas donde más ha aumentado la brecha salarial respecto a las cifras del 2005. Además, a más edad, más brecha. "Si nos fijamos en la brecha que existe de los 26 a los 35 años es de 2.567 euros y cuando la franja asciende de los 56 a 65 años es de 7.142 euros", ha indicado Mattio.

Según Mattio, "se tiene que facilitar la identificación de la brecha retributiva entre mujeres y hombres por medio del establecimiento de metodologías normalizadas y transparentes de evaluación de puestos de trabajo; el desarrollo de la obligación de registro salarial en las empresas; la necesidad que se expliquen y visibilicen los sistemas utilizados en la negociación colectiva y la necesidad de identificar, evaluar, corregir y prevenir las diferencias retributivas no objetivas y de detectar posibles prácticas discriminatorias por razón de sexo como parte de la política de la empresa, así como del acceso a la información de las personas trabajadoras, su representación legal y otros organismos". Una de las medidas que se deben tomar para erradicar la brecha salarial, tal como ha indicado Mattio, es educar desde edades tempranas en la igualdad de sexos. "La divulgación y concienciación de la población es fundamental. Y por supuesto, las empresas tienen que fomentarlo dentro de su cultura organizacional. El talento no entiende de sexos y se tiene que valorar a las personas trabajadoras por su desempeño, y no por el género", ha matizado Mattio.

En la jornada también se ha hablado de la doble jornada laboral ("suelo pegajoso"). Las mujeres dedican más del doble de tiempo que los hombres al trabajo no remunerado, relacionado con el cuidado de hijos/familiares y las tareas domésticas. De hecho, según la experta, "casi el 70% de las horas de trabajo doméstico las realizan las mujeres. Tan solo 2/10 hombres en España comparten las tareas que se realizan dentro del hogar". "La doble jornada no solo significa mayor número de horas de trabajo, uno remunerado y otro no. También supone una división emocional entre las exigencias de la ocupación y las demandas de la familia", ha indicado Paula.

Por otro lado, Paula Mattio ha hablado en la jornada de lenguaje inclusivo. Según ha indicado la experta, la comunicación visual, el mensaje que transmiten las imágenes, quizás es más directo que las mismas palabras. "En muchas ocasiones, mediante la imagen, se encuentran situaciones que responden a una sociedad sexista, excluyendo y/o violenta; y, como consecuencia, se desarrollan mensajes estereotipados por el género, discriminatorios con la diversidad, impulsores de comportamientos agresivos, etc. Cada uso que hacemos de estas imágenes transmite ideologías, intenciones y cultura. Por eso, hay que prestar atención a la transmisión de modelos diferenciados a nivel sexual; evitar reproducir roles tradicionales de género; generar un equilibrio numérico entre hombres y mujeres; no utilizar a las mujeres como objeto de captación o de uso; apostar por la diversidad en edad, cultura, opción sexual, físico, etc. y no potenciar el deseo por el cuerpo como objeto", ha explicado.

La conciliación no solo redunda en la igualdad efectiva y, por lo tanto, en beneficios para la sociedad en su conjunto, las empresas también obtienen beneficios apreciables en la cuenta de resultados. Según la ponente, "las empresas que favorecen la conciliación cuentan con trabajadores y trabajadoras motivadas (por lo cual aumenta la productividad), generan una retención del talento cualificado (tendrán en su plantilla a las/los mejores profesionales) y cuentan con una mejor imagen externa (por lo cual atraerán nueva clientela)", ha concluido Mattio.

#AeballEmpresasCreandoValor


Ampliar imagen


Avda. Fabregada, 93, 1º 3ª, Esc. Derecha
08901 L'Hospitalet de Llobregat . Barcelona